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Post Patrocinados

Llevo poco en el mundo blogueril, así que cada día aprendo algo nuevo y me voy poniendo las pilas para hacer de esta casa un lugar más habitable y acogedor. Leo artículos sobre actividades para mejorar como bloguera, sobre alojamientos y dominios, sobre SEO y posicionamiento, sobre un montón de cosas que muchas veces ni entiendo, pero lo que más leo y donde más aprendo en otros blogs, en los hogares de otras madres que cada día comparten con la red sus vivencias y opiniones, en blogs de viajes, de cocina (por si algún día me animo a preparar todas esas suculencias que voy anotando en un cuaderno), de moda, de fotografía..de cualquier temática siempre que el blog me parezca bueno, divertido y/o interesante. Y en esto estaba, leyendo blogs ajenos, cuando me día cuenta que ya en muchas ocasiones había visto anotaciones tipo “Post Patrocinado” o lo contrario, “No patrocinado”. Ya me hacía una idea de lo que significaba, pero quería indagar más en cuando se considera patrocinio o no, cómo suelen ser estos negocios virtuales y analizar si hasta el momento, mis post lo habían sido de manera justa o no.

Tras leer al respecto, te puedo resumir que un post se considera patrocinado cuando el blogger recibe dinero o productos a cambio de escribir sobre una marca (o sobre una referencia de la marca en sí). El motivo por el que comienza este trueque, suele ser porque las marcas, sabedoras que actualmente el mundo 2.0 tiene mucha influencia entre la población, deciden lanzar campañas, contactando con personas que escriben blogs y ofreciéndoles una propuesta para promocionar su producto a través del blog de esa persona. El blogger, valora si la oferta le interesa y si es así, escribe un post (o varios) formalizando el acuerdo.

truequeLas marcas ganan publicidad atemporal, en el sentido que una campaña publicitaria en prensa o televisión tiene una duración determinada, mientras que un post queda por escrito hasta que el blogger decida eliminarlo, cosa que no suele ocurrir nunca. El blogger, por su parte, recibe una retribución, bien económica, bien en especies, al haber recibido dinero en metálico o el producto para su uso personal y así poder hablar sobre él con más detalle y conciencia.

Lo ideal, es que las marcas oferten sus campañas a personas cuyos blogs encajen con su producto, y que los blogeros acepten propuestas de marcas o productos en los que confíen o les gusten, de esta manera, se mantiene la credibilidad tanto de una parte como de la otra. Así que hoy, para ser sincera contigo, voy a indicarte cuales de mis post han sido patrocinados y cuales les escrbí porque me apeteció, porque el producto del que hablé me pareció interesante o porque simplemente me gustó la idea que representaba el artículo descrito. Luego, poco a poco, iré añadiendo en cada entrada correspondiente un postdata que concrete si se trataba de un post patrocinado o un post enamorado (de mi amor hacia el producto sin ganancias a cambio). ¡Allá voy!

En el post Customiza su ropa no hubo patrocinio alguno, ví las ideas en Facebook y Madresfera y me pareció algo digno de hacerte llegar. La Cocinita Miniland sí que es patrocinado. Miniland me ofreció gratuitamente un producto de su catálogo a cambio de una reseña, creo que eso lo expliqué en el propio post. La Trona Portátil es made in yo, nadie me pidió que escribiera sobre ella más que mi conciencia, no podía dejar de recomendar uno de los mejores regalos que nos han hecho para el Miniser. El Día de la Madre te hablé de Dreivip, si que puede considerarse patrocinado ya que la iniciativa de ese post surgió por parte de la plataforma de venta online. Me ofrecieron participar en un sorteo de 100€ entre los blogueros que hablaran sobre sus infografías y suerte para mí ¡que gané el premio!.Los dos post sobre Skin Method también fueron patrocinados, ya que me apunté a una promoción de Madresfera en la que te ofertaban probar sus productos a cambio de un post, así que sí, los probé a cambio de un post pero he de decir, ahora sin patrocinios de por medio, que cuando se me acaben repetiré, esta vez pagando, porque me han parecido productos con muy buena relación calidad-precio. El resto de post, sobre las sillas de paseo, Tucana kids, el saco pingüino, la bici para principiantes, gimnasio ictiva (del que ya te contaré en breve los resultados), las empresas de Aragon power, las compras originales de DOIY, los termómetros, las joyas de Etic Etac, los termos…todos y cada uno, los he escrito porque me ha parecido, porque he considerado que eran productos, tiendas o marcas de las que merecía la pena hablar. Lo mismo que todos y cada uno de los Cafés que me he tomado con gente maravillosa, que han surgido a petición mía y por mi gusto personal.

Ya está, me he sincerado. Aunque te puedo asegurar que aún los post patrocinados han sido de artículos y marcas que merecen mis respetos. En caso de que en algún momento llegue a mí alguna propuesta sobre juguetes, ropa o cualquier artículo que pueda ser de interés para este blog, y tras su uso y mi experiencia no me parezca recomendable, así te lo haré saber también.

Porque las marcas van y vienen, pero tú…Quiero que tú te quedes.

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#Bring Back our Girls

Este es un blog modesto, que habla sobre la infancia, la p/maternidad y todo lo que conlleva. Me divierte escribir sobre productos que considero recomendables, sobre los que no me lo parecen, sobre lo que nos ocurre y espero que al leerlo también te parezca entretenido. Pero si soy sincera conmigo, contigo y con mi conciencia, si este es blog sobre la infancia y sobre madres, padres y adultos respondables de educar, no puedo dejar que pasen más días sin hablar sobre lo que está ocurriendo en Africa. Porque no todas las infancias son felices, ni todas las maternidades fáciles aunque la nuestra no nos lo parezca a la hora de conciliar o educar. Porque no tengo hijas pero me duele lo mismo. Porque tengo un hijo y no quiero que piense que eso es la normalidad. 

Llevamos días oyendo y leyendo hablar sobre el secuestro de más de doscientas niñas, ¡más de doscientas!, que sólo querían estudiar, y la matrícula que las han impuesto son violaciones, maltratos y vejaciones diarios porque hay hombres que consideran que ellas no han nacido para progresar. Boko Haram es el grupo terrorista de carácter fundamentalista islámico en Nigeria. La traducción de su nombre es La pretenciosidad es maldición (anatema), aunque también puedes encontrar que se traducen como la educación occidental es pecado. Por este aspecto, no sólo castigan a las niñas que acuden a las escuelas con estos secuestros, ya que una muchos niños han fallecido quemados o torturados al encontrarse en los centros educativos. Pero son ellas las que además de ver su final similar al de sus compañeros, están viviendo un infierno diariamente, tan atroz, que seguramente hubieran preferido el destino cruel pero rápido de sus compañeros de aulas.

Y ante esta barbarie, me pregunto ¡cómo es posible que nadie hagamos nada!, que ningún país que egocéntricamente nos denominamos civilizados dediquemos unos escasos minutos a estos actos vandálicos y consintamos que se mantengan en el tiempo. Tal vez porque no hay nada que interese en Nigeria, nada que robar o de lo que apoderarse una vez invadamos con la excusa de ir a ayudar. Pero no sólo cerramos los ojos y cambiamos de canal ante esta miseria, no. Tampoco nos incomodamos ante la tradición de la Provincia Oriental del Cabo, en Suráfrica, donde miles de niñas son raptadas por hombres mayores, forzadas a ser sus esposas con el beneplácito de los padres de las menores (a cambio muchas veces de una suma de dinero). Son forzadas a convertirse en esposas de enfermos de VIH, que en su ignorancia creen que el hecho de unirse a una virgen les librará de la enfermedad, sin saber y sin importarles aunque lo sepan,que invariablemente el VIH continuará poblando su cuerpo además de envenenar también al de su joven y reciente esposa obligada, emponzoñándola la salud y el alma con la vida de enfermedad y esclavitud a la que la han condenado.

bringbackourgirlsY así uno tras otro podríamos empezar a enumerar casos de maltrato, ablaciones, trata de blancas, prostitución infantil, de violaciones, de vidas condenadas y desgarradas, casi siempre de niñas que en muchos casos no han llegado a ser mujer. En Africa, América, Asia, Europa..donde mires, tristemente, siempre habrá una mujer sufriendo por su condición de mujer, su lamento causado por una justificación casi siempre religiosa de fanáticos a los que no interesa callar, porque si interesase, sería muy fácil hacerlo.

No tengo hijas, pero si algún día las tengo no quiero imaginarme el terror de saber que hay lugares del mundo donde se permiten estas prácticas, donde se las pueden encontrar y saber que además, nosotros lo fomentamos con nuestra indiferencia.

Tengo un hijo que tendrá amigas, compañeras de estudios, de trabajo, novia si esa es su orientación, que no seré yo quien le diga a quien debe amar. Y quiero que las respete, que sepa que ningún Dios si es que existe alguno pide odiarlas a cambio de favores, que luche por una vida justa y digna para todos, sea cual sea el sexo con el que nacimos.

Soy mujer, y me lamento al ver que estas atrocidades nos causan espanto un momento, que las olvidamos pronto e incluso frivolizamos con ellas aprovechando una foto cualquiera de un cartel en blanco para bromear.

Siento lástima, impotencia, rabia, por lo que las ocurre a mujeres del tercer mundo, por lo que permitimos que ocurra en el primero, que pregunto yo, qué cual es el segundo mundo, ese que nunca se habla de él, donde nunca ocurre nada y donde deben ser todos felices. ¿Dónde está para marcharme a él? Bueno, no me lo digas, no estoy segura de querer ir, porque  seguramente, allí también habrá mujeres que sufren injustamente por no haber nacido hombres. 

Si quieres firmar en contra de estos actos puedes hacerlo a través de Amnistía Internacional en esta página

Cocinita Miniland

 

Hace una semanas recibí un correo de la marca Miniland en el que me invitaban a probar uno de sus productos. Tras la sorpresa y alegría inicial, entré en su web para echar un vistazo a las opciones, pero son tantas las posibilidades de juego que nos ofrece esta marca que no sabía por cual decantarme así que les pedí opinión, ya que nadie mejor que ellos para asesorarme sobre los juegos más adecuados a la edad del Miniser. Me pasaron varias opciones, volví de nuevo a navegar por su casa para verlas bien y de pronto, lo vi, el juguete ideal para mi pequeño Arzak: una cocinita.

Y es que las cazuelas nos traen locos a todos, a él por lo que le fascinan, a nosotros por el jaleo constante de tener la batería desperdigada por el suelo de la cocina, al vecino por el concierto que el pobre sufre cada día cuando las tapas y cazos chocan contra el suelo, a las abuelas, tías y demás familia porque ahora tienen que mostrar la cocción de sus guisos a la atenta y critica mirada de este gastrónomo de 80 cm. En fin, que como el mundo culinario le apasiona esa fue la opción que tomamos, y desde Miniland, amablemente, nos dijeron que era una elección muy buena.

A los escasos días de esta conversación con la empresa, ya teníamos la cocinita en casa para disfrute del personal. Y ahora, tras varios días de uso a fondo de esos fogones, me veo ya capacitada para hacer un post objetivo sobre este juguete.
Cocinita MinilandLo primero que me llamo la atención fue el tamaño de la cocina. Yo me la esperaba más grande, por lo que en un primer momento me decepcionó un poco ver que se trataba de una réplica de cocina versión mini. Pero pronto el tamaño quedo en un segundo plano y la cocina empezó a asombrarme. No la falta detalle, todos los elementos recrean sonidos reales. El grifo suena a agua corriente, la lavadora emula un programa corto en el que ves girar la colada, la batidora agita bolitas de colores en su interior, la vitro se enciende y simula el sonido de la cocción y el horno, nos avisa de que el asado está en su punto con una melodía animosa que ya quisiera yo para cuando usó el mío real. En cuanto a accesorios, viene bien equipado para sus dimensiones: un cacillo, cazuela con tapa, sartén con huevo y bacon y juego de sal y pimienta. Es de material resistente, lo puedo asegurar, porque el Miniser, que aún es algo pequeño para el juego simbólico puro y duro, manipula con demasiado énfasis las piezas, llegando incluso a jugar a lanzamiento de cocina desde la trona y puedo asegurar que ni un arañazo oye, así que la calidad en cuanto a durabilidad es muy buena.
Como te decía, con apenas 14 meses no juega con ella imaginando que esta cocinando (creo), la manipula, explora sus opciones, trastea, y si te pones a jugar con él a hacer comiditas sí se mete más en el papel, pero de cualquiera de las maneras en que la use le entretiene muchísimo. Tanto, que ya no se acuerda de abrir el cajón de las cazuelas reales porque con su cocina particular tiene suficiente.
Pasado este tiempo, he cambiado de opinión sobre el tamaño, y es que a día de hoy, me parece el tamaño ideal. Claro que las cocinas grandes tienen más artilugios y les permite jugar de pie, admitiendo más movimientos, pero a favor del tamaño reducido de esta es que puedes transportarla a cualquier lugar, y viendo como disfruta jugando con ella, no cuesta meterla en una bolsa y llevarla al parque , a casa de una visita o donde haga falta, cosa que con las grandes no puedes hacer a no ser que dispongas de un monovolumen y familiares con mucha paciencia para que les invadas la casa con tus trastos.

Así que objetivamente esta es mi valoración de la cocinita de Miniland:
Estética: muy buena, me gusta la combinación de sus colores vivos y no la falta detalle.
Calidad-precio: buena. Es cierto que sí vas a comprar una cocinita por el precio de esta puedes encontrar una de tamaño mayor, aquí tendrías que valorar si prefieres poder transportarla o no. En cuanto a la calidad me parece buena porque sus materiales son resistentes, sin peligros de piezas pequeñas para los enanos y cumple las normas de seguridad de juguetes europeas.

Ahora la valoración del Miniser:
Por el tiempo que pasa jugando con ella, ¡lo mejor del mundo mundial!. Nosotros se la hemos colocado en la cocina, junto al frigorífico, y se entretiene sólo mientras cocinamos los mayores y compartimos con el nuestros ratos culinarios.

De Miniland no conocía su línea de juguetes, sólo la gama de Miniland Baby  y me parecía que tenía muy buena calidad. De esta rama tengo uno de sus termómetros, estupendo, y probé una de sus cámaras de vigilancia (que no me quede con ella pero por problemas con la empresa que las vendía, ya lo explicare en otro post), y así como esta línea de la empresa me parece de muy buena calidad, ahora puedo afirmar que tras haber probado uno de sus juguetes confio en la calidad y resultados de este otra gama, la de Miniland Educational. Te aseguro que a partir de ahora, a la hora de comprar un juguete, es una marca que tendré muy en cuenta.

Y tú ¿conocías esta marca? ¿Qué opinión tienes sobre ella?

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Parking, ¿se puede?

Hay cosas del día a día que usamos sin pararnos a pensar en como lo hacemos y mucho menos, en si todos pueden usarlas. Cuando pasas de ser independiente y ágil a convertirte en el cuerpo que empuja de un carrito de bebe, comienzas a tener otro punto de vista de muchos aspectos cotidianos, sobre todo, de la arquitectura civil que te rodea. Poco a poco aprendes qué calles de tu ciudad conviene rodear para evitar incómodas escaleras, cuáles son los rodeos que compensa dar con tal de ahorrarte empinadas cuestas que te hacen colocar a tu retoño a casi noventa grados del suelo, descubres que con los pujos se te instaló un metro en la pupila que te hace calibrar con precisión si el ancho de la acera que queda entre el coche mal aparcado y el cubo de la basura es suficiente superficie para que pasen las ruedas de atrás del cochecito. Y aprendes, si además de conducir coches de bebés conduces coches de adultos, qué parking tiene ascensor y cual no. Pero, ¿que pasa cuando esos ascensores se estropean?, o cuando no estás en tu ciudad ¿como sabes si te estás adentrando en un parking accesible?.
Vale que nunca había reparado en ello hasta ahora, pero más vale tarde que nunca. Y ahora que soy consciente de las limitaciones que podemos tener considero que es algo a tener en cuenta no solo para los padres con bebés sino y sobré todo, para personas con movilidad reducida.
parking libreLas primeras veces que cogí el coche tras dar a luz para ir al centro de mi ciudad, pensaba en que zona me convenía aparcar según mi destino, sin recordar que debía tener en cuenta el que el aparcamiento, si era subterráneo, debía tener ascensor para poder salir con el carrito. En más de una ocasión, nos olvidamos de esto, viendonos obligados a salir andando por la salida ordinaria de coches, con el peligro que conlleva y con varias amonestaciones del personal. Otras veces, la solución ha sido “sube el carrito a pulso que yo cojo al niño en brazos y vamos por las escaleras”. Incluso un día, en el que iba sola con el Miniser, tras meter el coche en un aparcamiento que sabía que tenía ascensor, después de haber sacado-desplegado toda la infraestructura de paseo y frente a la puerta del ascensor leer un cartel de “Fuera de servicio”, el plan de salida fue desmontar el chiringuito, montarme de nuevo en el coche y con resoplidos malhumorados marcharnos directamente a otro parking.
Y pregunto yo, ¿tan difícil es poner un cartel indicativo en la entrada de estos aparcamientos subterráneos? Todos y cada uno cuentan con una señalización que te indican si hay o no plazas disponibles, ¿por no acompañan esta señal con una que indique la existencia o no de ascensor o de que está adaptado para personas de movilidad reducida?
Claro que casi todos tenemos los de nuestra ciudad localizados, pero muchas veces nos podemos encontrar en otras localidades que no conocemos y aunque actualmente lo normal es que la mayoría dispongan de ascensor, la realidad es que no todos lo tienen. Y ya sabemos como funciona el amigo Murphy, basta que lo necesites, para que entres en el único de la ciudad que no lo puso.
no uses ascensorPor eso, suplico que alguien invente una señaslizacion para acompañar a ese solitario letrero de Libre/Completo, un humilde indicativo que informe sobre si ahí se dispone de ascensor y ya, si no fuera mucho pedir, que pueda indicar que están rotos cuando así ocurra. No es un capricho de mamá aburrida que no sabe sobre que protestar, es una llamada de atención para que mejoren la accesibilidad de una gran diversidad de usuarios: personas con movilidad reducida, ancianos, personas limitadas temporalmente (con muletas por una rotura accidental, por ejemplo).

Seguramente hay muchos casos en los que alguien, de la condición física que sea, necesita usar un ascensor por una razón de más peso que la vagancia de subir escaleras.

Un engaño de la leche

En la última semana se han dado una serie de coincidencias que me han hecho abrir los ojos. La primera fue una conversación con una amiga, que se ha convertido en madre primeriza hace dos meses. La conversación en sí surgió ante su duda de cuál era la diferencia en las leches de fórmula para que sus precios variaran tanto de una marca a otra. Dos días después, haciendo la compra en el súper me dí cuenta que el Miniser pronto cumplirá un año, momento en el que puede cambiar la leche de continuación por otra, pero ¿por cual?. Y la coincidencia desencadenante que ha puesto mi mundo lácteo patas arriba fue el que un amigo colgase de su muro de Facebook un artículo sobre la intolerancia a la lactosa y que según el que lo firmaba, los adultos de raza humana no deberíamos consumir ese producto. Cuando terminé de leer esa información, mis dedos cobraron vida y comenzaron a teclear en busca de información. Y esto es lo que encontré…

Los aparatos digestivos de los bebes no pueden metabolizar la leche de vaca por la cantidad de proteínas que tiene, demasiadas por miligramo para sus pequeños riñoncitos, por eso, la sabia naturaleza nos llena como fuentes a las madres de una leche digestiva, nutritiva y perfecta para alimentar a nuestra manada. Pero como no hay nada perfecto, hay madres que no pueden, o no quieren (no vamos a juzgar las circunstancias ni las decisiones de nadie) dar el pecho a sus hijos, por lo que recurren a las llamadas Leches de Fórmula. Estas leches en realidad son leche de vaca procesada, sí, esa leche de vaca que tanto daño hace a un lactante. Podrían fabricar las leches de fórmula con leche de burra o de cabra, cuya composición es más parecida a la leche materna, pero no, porque la leche de vaca es más barata. Así que lo que hacen es quitarle la mayor parte de proteínas a la leche de vaca para que no haga daño al metabolismo del bebe. Hasta ahí vale. El problema empieza cuando la ley prohibe en muchos países, incluido España, hacer publicidad de este tipo de leche para promover la LM (Lactancia Materna). ¿Qué hacen las grandes marcas? Pues sacarse de la manga otra leche más para que si por desconocimiento, caes en las garras de la naturaleza y optas por dar el pecho a tu hijo, tarde o temprano te sientas obligada a gastarte las perras en un producto suyo. ¿Que le vas a dar la teta? Tranquila, que ya comprarás mi leche, ya comprarás.

leche crecimiento

 

Se han sacado de la manga toda una serie  de gamas de leche. Tenemos la Leche de Iniciación (la Tipo 1), para bebes de 0 a 6 meses. Al cumplir el medio año pasamos a darles Leche de Continuación (tipo 2), y  a partir del año cumplidito, aquí viene el engaño, nos venden la moto de que necesitan un montón de proteínas, ácidos grasos y un montón de siglas indescifrables que sólo obtendremos en su Leche de Crecimiento (la que lleva el 3), la única que sus cuerpecitos pueden digerir sin problemas. Pues bien, esto es falso.

Según la OCU, un refrente en cuanto a estudios de mercado y a decir verdades saludables, la Leche de Crecimiento es una estafa y además, poco sana para los niños. Esta organización nos informa que lo recomendable es hacer una transición de leches progresiva, es decir, si optamos por LM una vez acabada esta (o como fue en mi caso a partir del sexto mes, por falta de suminstro en mis depósitos, optar por lactancia mixta) comenzar a introducir siempre la leche de Iniciación, aunque sea un sólo bote. De ahí, y dependiendo de los meses del niño, pasar después a la leche de continuación. Pero al cumplir el año, y por mucho que nos intenten convencer, es mejor pasar a la leche de vaca comercializada, la de brik que bebemos cualquiera de nosotros antes que pasar a la de crecimiento (tipo 3). . Leche de Crecimiento caca.

En un estudio exhaustivo de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria  fueron analizadas 15 de las marcas más vendidas de leches de crecimiento, y detectaron que tienen demasiadas calorías, hasta 3 veces mas que la de vaca y sin embargo, menor valor proteíco. ¿Y para qué le siguen quitando proteínas si los bebes de más de un año ya las pueden metabolizar? Pues para abaratar costes, porque el proceso ya le tienen hecho de la elaboración de las tipo 1 y 2. A la de tipo 3 para que se adapte algo más a las necesidades del niño le añaden un montón de aditivos, azúcares y proteínas extras sacadas artificialmente. Además, tienen azucares añadidos como sacarosa o azúcar común para mejorar su sabor, cuando en la leche de vaca sólo existe la lactosa propia de la leche. Estos añadidos se han encontrado en mas del 60% de las marcas analizadas. Las ofertan enriquecidas con vitaminas, las cuales no necesitan porque ya toman otros alimentos en una dieta cada vez más variada, informan que aportan calcio, pero tienen menos que las de vaca. Vamos, que lo que tienen de más el niño le obtiene de otros alimentos que ya han sido introducidos en su dieta, pero que un exceso de estos, por ejemplo, de vitaminas, tampoco es saludable.

Vamos, que con las leches de crecimiento no aportamos más nutrientes a los niños que con la leche de vaca y sin embargo, les cebamos como a patos, pudiendo incluso perjudicarles por un exceso de vitaminas y azúcares que no necesitan en tal medida.

Sabiendo ahora todo esto, a partir del mes que viene creo que el Miniser va a saber lo que es un buen vaso de leche, de verdad.

*sí, viene en inglés y yo no tengo ni idea, pero con el traductor de Google puedes apañarte medio bien si andas de idiomas regulero.

 

La única madre del mundo

Hay un fenómeno social que afecta a una parte de la población femenina que se convierte en madre (masculina también, pero en casos aislados). Se trata del fenómeno que he denominado “No hay más madre que yo”. Las afectadas por este síndrome por lo general tiene antecedentes de otros similares, como “Soy guay y tú no”, “Te pego mil vueltas en todo” o el terrible y desesperante “Yo soy lo más”. Con esto, me refiero a aquellas amigas, algunas simples conocidas, que a lo largo de la vida siempre creen estar por encima de la mayoría, o por lo menos, por encima de tí.  Son aquella  que cuando tú aprobabas por fin en septiembre esas matemáticas que te tenían amargada ella te decía si es que están tiradas, yo saqué un sobre a la primera. Aquella que cuando tú te echaste novio formal, ella ya había tenido cinco suegras que la querían mogollón. Esa que en el día de tu boda te decía que todo era precioso pero que la gustaba más lo que ella regaló o te da opciones de menú mejores por si vuelves a casarte. Sí, esa amiga petarda, que contra todo pronóstico, aún la sigues viendo, seguís quedando y a pesar de todo y de todos, la sigues apreciando.

Este tipo de mujeres, son las que una vez convertidas en madres, se enferman del síndrome que te comentaba, el “No hay más madre que yo”.  Una conversación con ellas se convierte en un ego-monólogo sobre lo buena madre que es y lo superguapos y perfectos que son sus hijos. Suelen mantener otros síndromes pasados, por lo que aunque tú intentes cambiar de tema, ella (o ellas, si conoces a más de una), te restregarán lo bien que saben hacer esa receta que la comentas, lo bien que saben comprar en rebajas y lo estupendas que se han quedado sin hacer nada de nada de ejercicio.

Pues con una amiga de toda la vida que ha pasado por varias de estas enfermedades con fluctuencia de sus síntomas, me encontraba yo hace dos días tomando un café. Ella tiene dos retoños, niño y niña, el canon de lo ideal (según ella). Cuando nació SuMayor, yo aún no tenía ni en los planes de planear futuros planes el tener hijos. Así que a medida que sus ego-monólogos maternales se hacían más y más grandes, y con cada quedada me daba una masterclass de maternidad por mi bien futuro, yo perfeccionaba la técnica de supervivencia desconexión irreal, léase, saber sonreír y escuchar en mi cabeza mi voz en off cantando cualquier estribillo de moda mientras asiento sin enterarme de nada.  La técnica me funcionaba, hasta que las hormonas me la echaron abajo. Estas hormonas traicioneras que demolieron mi manera de evasión mental, aparecieron en el momento en que por casualidades de la vida, nos quedamos embarazadas a la vez, ella de SuPequeña y yo del Miniser.

bla bla blaYa te puedes imaginar cómo discurrieron los escasos encuentros que tuvimos durante el embarazo de ambas: sin preguntar ya me daba todo tipo de explicaciones sobre qué sentiría, cómo,cuando y dónde, y si no lo vivía así, es que yo algo no estaba haciendo bien. Durante esos meses, como nos vimos poco y mis niveles de felicidad rebosaban tanto que todo lo veía en rosa fucsia, la verdad que poco me importaba las cátedras que intentaba sentar en mí, aunque reconozco que mi subconsciente ya empezaba a rebelarse con un hartazgo cada vez mayor. Tuvimos los partos con un mes de diferencia, margen más que suficiente para que durante estos once meses, y pese a mis intentos de escapada, cada vez que nos hemos visto haya creado una competición (sólo por su parte) entre nuestros dos retoños.

Y en el segundo puesto de esa competición, me encontraba hace dos días, cuando la dije que sí a esa tarde de café, con la esperanza de que hubiera sanado un poco del síndrome. Pero no, no fue así.

-¿Y ya anda?

-Empieza ahora, va haciendo sus pinitos…

-Porque la mía sí, no veas cómo corre, y salta, va a ser atleta, como su hermano. ¿Y habla?

-No, el muy truán no dice mamá, sólo dice pap…

-Pues la mía sí, parece un lorito, normal, su hermano también habló desde muy temprano. ¿Y ya tiene dientes?

Ahí está la mía, pensé, ahora te vas a enterar. -Pues sí, le salieron muy pronto, antes de los cinco meses, y ya tiene ocho dientacos. –A ver que dices ahora, ¿qué la tuya nació mordiendo un bocata de chorizo? já.

¿Tan pronto?, pues eso es malísimo, te lo digo porque una vez leí… Y ahí ya me saturé. Cuando comenzó con una tesis sacada de vete tú a saber que rincón de esa mente que nunca en la vida leyó más que las etiquetas del champú, mis hormonas traicioneras echaron abajo el infranqueable muro de indiferencia que habitualmente levantaba durante la conversación, sacando de mi interior esa leoncilla maternal en defensa de su cachorro.

Ahí me dí cuenta que la maternidad también había cambiado mi manera de razonar, antes era más transigente cuando infravaloraba mis cosas, pero que siempre quiera dejar por debajo a mi pequeñín…eso sí que NO!. Así que la dejé, que siguiera, dejé que me explicara todo lo que hacen sus niños, y lo que ella espera de ellos mientras yo planeaba mi venganza. Y fué entonces, al compás de un ¿no te parece? cuando dejé de escuchar, de esperar y de aguantar. Fue cuando mis hormonas que gritaban desde las entrañas salieron a flote, acompañadas de unas tranquilas palabras:

-Mira, lo que me parece, es que tus hijos sabrán hacer muchas cosas que tú te empeñas en que aprendan rápido a hacer y en que demuestren que son los mejores. El mío, que haga lo que quiera cuando le apetezca hacerlo, porque lo que él sabe y sabrá siempre, es que LE QUEREMOS SEA COMO SEA, no necesitamos que sea el mejor porque para nosotros, YA LO ES.

Y así, sin más tiempo que perder, me levanté y carrito en mano pagué los cafés, saliendo por la puerta sin moletarme en decir adiós. Y fíjaté, juraría que el Miniser, además de regalarme una sonrisa, me guiñó un ojo.

Trata con respeto

¡No la veas!

A propósito de un post que leí, en el  que una mamá  comentaba  la angustia que sufrió con una peli, me he acordado que quería darnos un consejo, en principio era una orden pero no voy a ser mandona, asi que se queda en recomendación.

Es sobre la película que se ha estrenado el pasado día 10, “La Ladrona de Libros”¡Por favor por favor y por el amor de lo que queráis! No vayáis a verla si no habéis leído antes el libro. No es la mejor novela del mundo ni lo llegara a ser. No se sí ha ganadó algún premio, creo que uno, tal vez no merezca más. Pero lo que sí merece la pena (en mi modesta opinión) es dedicarse a el y leerle, sin prisa, saboreándole.

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Es una historia más, pero no un relato mas. La forma en que esta escrita te atrapa desde la primera página. Te hace leer a la expectativa de lo que se esconde cuando pases la hoja (o deslices las letras en el ebook). Te hace SENTIR, o por lo menos, yo sentí muchaa cosas con esa peculiar narración.

Por eso, si por lo general un libro nos llena más que una película, en este caso es elevado a cien. Me daría mucha pena que una vez vista la peli no os apetezca leer una historia que ya conocéis, y además ya conocida, su relato no penetraría de la misma manera.

Este es mi consejo, puedes hacerme caso o no. Tan sólo te digo que todos a quienes recomendé el libro, juraron que nunca le olvidarían.

“Es casi imposible leer algo bello sin sentir deseos de hacer algo bello”. (John Steinbeck)