Gimnasio en casa con Ictiva (2)

Allá por el mes de marzo, a finales, te conté aquí que me había planteado un reto para poner mi cuerpo a punto.

Hoy, dos meses y pico después, te cuento mi experiencia. Ha sido NULA. Así como lo lees. No he hecho nada, pero lo que se dice nada de nada.

maitena caloriasPara el deporte soy lo peor, soy más perezosa que un koala y mira que me propongo veces el tener que moverme más, pero el día a día y mi tendencia (excesiva, a veces) a la vida social hace que relegue el deporte a un segundo plano. Así que para no desaprovechar el bono que tenía en el gimnasio virtual, le pasé las claves a una amiga con más fuerza de voluntad que tiempo libre, pero que sabía que haría buen uso de este regalo. Además, ella podría darme una opinión fidedigna ya que lleva una temporada haciendo ejercicio en casa, sudando con vídeos aeróbicos de Youtube y por eso, tendría una baremo con el que comparar.

Tras un tiempo en posesión del abono, el otro día me hizo llegar sus impresiones. Fueron impresiones escuetas, es lo que tiene whatsapear mientras una esta planchando y la otra esta en plena crisis de preparativos festivaleros de fin de curso. Escuetas pero concisas y con fundamento. Y su valoración podría resumirse en: flojo. Las actividades que había realizado estaban bien, pero las veía algo flojas. Cierto que no se había conectado todos los días, pero conociéndola, si no lo había hecho, era porque las clases virtuales que ofrecían no la habían enganchado. Así que tras su experiencia y la mía, que sí, que a alguna clase entré, por ver de que iba y como eran los ejercicios, aunque lo único que moví fue el índice para manejar el ratón, puedo decir que no te recomiendo abonarte a este tipo de gimnasios. Más que nada porque aunque su precio es asequible, el tipo de vídeos que te ofrecen puedes descargarlos del Youtube gratuitamente, así el dinerillo que te ahorras lo fastas en otra cosa.

La dinámica es como un gimnasio real, pagas una cuota mensual o un abono de equis sesiones, aunque tienes que tener en cuenta que las sesiones se computan por día, te conectes o no. Esto a mí al principio me cuasó confusión, ya que mi abono era de 90 sesiones, y pensaba que se irían descontando a medida que las utilizara: 1 conexión 1 sesión. Pero no es así, se computan por día, es decir, 90 sesiones son 90 días, entres en el gimnasio virtual cuatro veces cada día, estés siete horas seguidas o te pases una semana sin ponerte el chándal frente la pantalla, cada día habrás gastado una sesión. La parte buena, y esto ya pertenece a la picaresca española, es que puedes pagar un abono y que toda tu familia, amigos y vecindario se beneficien de tu cuota, ya que como hemos podido comprobar, con saber las claves de acceso a la página tienes todo el mundo deportivo que te ofrece esta web al alcance de quien quieras.

Conclusión: tienes que tener fuerza de voluntad y motivación, aparte de tiempo, para ponerte en casa a hacer ejercicio y no aprovechar ese rato que los peques se han dormido para recoger, lavar, estudiar, adelantar trabajo o tirarte en el sofá. En caso de que reúnas estos requisitos de tiempo y capacidad de sacrificio, puedes descargarte videos y tutoriales gratuitos mucho más cañeros para poner tu cuerpo en forma sin necesidad de pagar ninguna cuota, que por muy pequeña que sea, mejor está invertida en unas cañitas, unos zapatos o un libro.

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Libertad sexual

 

Hace un tiempo ya, estábamos varios amigos en una comida cuando salió un tema a relucir: el de la educación sexual que reciben los niños en los colegios. El caso era que en la escuela al que acudía el hijo de unos de nosotros, había un pequeño caos en la cabeza de los chavales y también, en la de los padres. Un día, una de las clases de infantil, a la salida los niños comentaban alegres que podían tener novio o novia, independientemente de su sexo, porque cada uno tenía de novio a quien quería. Así que al salir de clase, Fulanita le decía a su madre que la gustaba Menganita y que quería ser su novia, o Pepito, interrogado por su padre, informa tan campante que le gustan tanto Manolita como Manolito, y que va a salir con los dos.

Debate entre amigosAnte esta situación, en la mesa que reposaban los platos ya vacíos, comenzamos a dejar cada uno nuestra opinión al respecto. Como en todo buen grupo de amigos, hubo de todo, con respeto, risas y bromas, y sobre todo, con opiniones muy dispares. Al final del debate, más interesante que el de las tardes de Telecinco, podemos decir que quedaron básicamente dos posturas enfrentadas:
1- No hay que liar a los niños. No hay que darles tantas explicaciones ya que podemos confundirles, y no sabrán lo que pensar. Ya tendrán tiempo cuando sean mayores de saber los diferentes tipos de pareja, amor, uniones que hay o puede haber y de elegir cual es el que más le gusta para ellos. No hace falta explicarles tanto detalle porque es algo que van a aprender.
2- Está bien que desde pequeños aprendan que hay dferentes tipos de relaciones, que no sólo es válido el hombre-mujer. Así, a medida que se hagan mayores verán las cosas con absoluta normalidad.

Hubo un tercer grupo, el de los indecisos que se abstenían, ya que comentaban que todo dependía del contexto en el que hubiera surgido las explicaciones y la manera en que se habían hecho.

Si te estás preguntando a que grupo defendía yo, te diré que al segundo. Pero también te diré que éramos minoría. Y es que creo que es sano que los niños hoy en día entiendan que cada uno es libre de amar a quien prefiera. Creo que si lo viven como es, una cosa natural, desde pequeños, dentro de unos años habremos ganado mucho en tolerancia y respeto al no tener que dar explicaciones que cosas que considero son normales. Además, no creo que el decirle a un niño de la edad que sea, aunque recuerda que en este caso concreto estábamos hablando de niños de infantil, que puede elegir a quien amar sea algo malo. La personalidad se va afianzando con las experiencias, pero también la conforman los gustos y las opiniones. Apoyando estos gustos o decisiones de los chavales, ayudamos a que se refuerce su seguridad, la confianza en sí mismos, al saberse respetados y aceptados, queridos sea cuales sean sus decisiones.

Además, ahora, con el paso del tiempo y haciendo memoria, puedo recordar muchos casos en los que pequeñajos que he conocido han gritado en su tierna infancia a los cuatro vientos que su novia era mamá o que de mayores se casarían con papá, cosa que a los progenitores les hinchaba como pavos y hacía que se les cayera la baba a manos llenas. En estos casos, no nos preocupábamos de crearles confusión, ¿por qué decirles que pueden amar a quien quieran o decidir quién les gusta va hacerlo?. Opino que el mal pensamiento está en nuestras cabezas, ya que un niño no va a ver las mismas connotaciones sexuales que nosotros en la afirmación de que le gusta Pepito o Pepita como novi@. Mucho tengo que cambiar para que en el futuro, si me encuentro con esta situación cuando el Miniser acuda a la escuela, me importe, moleste o preocupe que un día salga diciendo que tiene tres novios o tres novias. O eso creo ahora, ya te contaré.

¿Les hablaría de tríos?

¿Les hablaría de tríos?

Al final el debate quedó empate, a falta de saber la opinión de los indecisos que preferían no opinar sin saber cómo se había desarrollado la exposición del tema. Decían que todo dependía de cómo y por qué esa profesora había decidido explicar con detalle los tipos de relaciones a niños tan pequeños.

Ojocuidao que no entramos en ningún momento a decidir si estaba bien o mal que cada uno ame a quien quiera independientemente de su sexo, que quede claro que en este punto, todos estamos de acuerdo que cada persona es libre de acostarse y sentirse atraído por quien le de la gana. El debate fue sobre la decisión de aquella maestra a explicárselo a sus alumnos, sin contar con la opinión de los padres.

Y tú ¿qué opinas?

 

Mutación Maternal

Cuando te conviertes en madre, tu cuerpo sufre múltiples transformaciones. Las caderas se ensanchan para facilitar el trabajo de parto, los senos se hinchan, tu nariz desarrolla un potencial hasta entonces inimaginable, tus tobillos acumulan líquido suficiente para regar todo el Sáhara… Seguramente puedas describir mil cambios más que sufriste, que sufrió alguien a quien conoces. De la interminable lista de trasnformaciones maternales hay quien apenas es rozada por una de ellas y quien se lleva todo el kit completo de cambio de cuerpo. Pero además de estas modificaciones físicas, hay otro tipo de cambios. Psíquicos, emocionales y anexos. Con los anexos me refiero a los cambios que no se producen en tí, sino en personas y elementos de tu alrededor, como por ejemplo, tu coche. Porque sí, si eres madre y tienes coche, es muy probable que él también haya sufrido el síndrome del coche-trastero. 

Así de mona ibas con tu coche antes.

Así de mona ibas con tu coche antes.

A medida que el embarazo avanza, te sientes más pesada y vas dejando cosas en el coche acompañadas de las palabras “ya lo cogeré mañana”. No te apetece cargar con la bolsa de la compra tan llena así que dejas en el maletero ese bote de detergente que no necesitarás hasta pasadas unas semanas porque aún tienes en casa. Otro día de calor sofocante, para tí, porque los demás van con bufanda, prefieres dejar la chaqueta en el asiento de al lado ya que “total, mañana voy a usarla y si la dejó aqui, asi no se me olvida”. Estos pasos, previos al nacimiento del churumbel, son el curso de preparación al retoño que recibe nuestro coche. Así, va asimilando lo que se le avecina.

Una vez somos madres, la cosa empeora. No podemos cargar con el maxicosi, la bolsa que nos traemos de casa de la abuela con tuppers (vacios o llenos, depende de la situación), alguna comprilla que ha caído y el bolso que si antes ya pesaba, ahora parece que contiene las mancuernas del gimnasio aquel al que solíamos acudir. La criatura va creciendo, y el síndrome de coche -trastero se agrava.

El coche no sólo te lleva y te trae, sino que se ha convertido en un armario empotrado donde guardas el triciclo, las raquetas que nunca quiere usar, el balón que te encontraste en un bar y nadie reclamaba, la sillita, el bote de detergente que finalmente nunca subiste a casa porque hasta ahora has sido incapaz de volverlo a encontrar en ese maletero infernal. Pero la peor parte no se la lleva sólo el maletero, nooo. Los asientos traseros se han convertido en un laboratorio de muestras, donde puedes encontrar desde un muñeco descabezado al que diste por emancipado hace meses, hasta un trozo de patata del cretácico que si la dejas un poco más ella sola rebrota y te da para una ensaladilla. Y es que ya no tienes tiempo para lavar esa joyita que antes lucías y con la que tan buenos tiempos compartiste (y no me refiero a ese tanga guay ;)). Tu coche ya no recuerda lo que es un aspirador, y las costuras de los asientos se han vuelto indestructibles tras ese recubrimiento hermético de migas de pan y gusanitos. Vamos, todo un kiosco desmenuzado en las alfombrillas. Menos mal que los coches no pasan inspecciones de Sanidad porque si no, nos le precintan. 

Y así acechan los nuevos inquilinos de tu trastero, digo, coche

Y así acechan los nuevos inquilinos de tu trastero, digo, coche

El que no precintarán es el del padre, que habitualmente está limpio y reluciente. En su coche no se come, los juguetes no se quedan hasta mañana. Si en una familia hay dos coches, el 99% de las veces adivinarías cual es de la madre y cual el del padre,  ¡y eso sin abrir el maletero!. Miedo me da ahora que además, comienza la temporada de playa. Seguro que al final de verano, medio ambiente nos comunica que pasemos por un punto limpio a dejar las toneladas de arena que hemos ido acumulando en nuestro coche para volver a rellenar los arenales.

Tiene razón mi madre, mujer observadora y categórica, cuando el otro día se reía de las madres con coche que nos preocupamos si los niños comen algo que se les ha caído al suelo pero no de si se les ha caído en el coche, ¡con lo que hay ahí dentro!. La parte buena de su reflexión, es que así, tenemos a los niños inmunizados.

 

Educación vial para niños

Hace unos días me llegó un correo de la Fundación Mapfre en la que me invitaban a conocer su proyecto de educación vial para niños, en la que mediante actividades, libros, videos y juegos, entre otros recursos, ayudan en sus dos webs a que los más pequeños se formen en vialidad. He de reconocer que no conocía de la existencia de estas páginas webs ni de la amplia gama de técnicas que facilitan a las familias para aprender a enseñar normas básicas de circulación y respeto. Tras enredar en ellas, te animo a que las visites si aún no las conoces. ¿Quieres razones de peso? Allá van:

seguridad vial infantil1. Tienes multitud de libros gratuitos para descargar en pdf. En cada título, te especifica el rango de edad al que está destinado. Para que veas la alta calidad de estos cuentos, te diré que los tres últimos han sido escritos por Alfredo Gomez Cerdá, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2009. Sus ilustraciones son dignas de mención, por la calidad de los dibujos y sus cuidados detalles.

2. Puedes practicar inglés, bien leyendo tú o dejando que tu retoño te le lea para hacer oído, ya que ofrecen muchos títulos descargables en este idioma.

3. Dispones además de fichas descargables y sí, también gratuitas, de actividades basadas en el libro que hayas elegido para realizar tras su lectura. Así, los conceptos quedarán más anclados en su conocimiento en extensión.

4. Tu miniyo no tiene excusa para no aprender normas de circulación si no le gusta leer, ya que dispones de juegos y videos para que pueda aprender de una manera dinámica y más acorde a sus gustos.

5. No está de más que nosotros también echemos un ojo a estas páginas, ya que parece que a veces, olvidamos cómo nos debemos manejar por las calles cuando vamos al volante de un vehículo.

6. Si eres profesor, o quieres enseñar a tu prole de una forma más reglada, puedes recurrir a las guías didácticas orientadas a distintas etapas educativas. Hay 4 diferentes: para infantil, primer ciclo de primaria, segundo y tercer ciclo de primaria y la última, dirigida a estudiantes de secundaria. Estas guías las puedes encontrar pinchando en cada uno de los grupos que he marcado.

silvia y su triciclo 1¿Qué te parecen estas razones?, suficientes para pasar por sus páginas ¿no?. Si no quieres perder tiempo y quieres ir directamente a buscar los recursos adaptados a la edad de tu o tus herederos, te lo voy a poner fácil. Todo está clasificado en dos webs diferenciadas en la edad a la que se dirigen. Para los más pequeños, comprendiendo de los 3 a los 5 años, tienes lapágina Los más pequeños y la seguridad vial. Si en cambio, buscas algo más acorde a niños de entre 6 y 11 años, dirígete directamente a la página de Niños y seguridad vial. Eso sí, las descargas gratuitas de los libros y actividades en pdf, sea cual sea la edad que buscas, las encontrarás en la última que te he mencionado, en la de niños de 6 a 11 años.

Y por si quieres una razón extra, te dejo un enlace donde podrás participar, o mejor, tu criatura podrá participar en un concurso donde  tras aprenderse un consejo sobre circulación a través de canciones en uno de sus vídeos, tú deberás contárselo a Mapfre y seguir las instrucciones que te dejo aquí, a través de este enlace, para así optar al premio de un DVD de Juan “D” y Beatriz y un libro gigante de “Silvia y su Triciclo”.

¿Alguien dá mas?

Profesionalizando el blog (Parte I)

Ya llevaba tiempo pensando en hacer algo con la imagen y el diseño del blog. No es que lleve tanto tiempo como para estar cansada, ni que sea este un blog de miles de visitas diarias digno de los últimos avances tecnológicos, y menos, que el título de esta serie de entradas que iré relatando te haga pensar que me he vuelto loca y me creo una profesional de estos temas. No, muy al contrario. Simplemente es que desde hace tiempo veo que este hobby de escribir me llena más por dentro y llena más mi tiempo, así que he pensado que cuando una aficción te gusta de verdad, lo mejor es hacerla bien, por eso me he lanzado a esta aventura de mejorar tanto la estética, como la accesibilidad y los contenidos de este blog. Como ya he dicho en alguna ocasión, leo muchos blogs, de variopinta temática. Me gusta conocer productos, experiencias, opiniones, lugares o establecimientos de boca (o de palabra mejor dicho) de personas reales que me lo cuentan a través de una pantalla, que además, poco a poco vas conociendo al leer sobre sus ideas, sus vivencias, sus deseos… En ellos, he observado con el tiempo que muchos reflejan a primera vista parte de la personalidad de quien está detrás del teclado. Con sus diseños, sus colores, su tipografía, sin darte cuenta con este tipo de cosas te está transmitiendo su carácter alegre, si es romántica, pausado, puro nervio, alegre o pesimista. Por eso quiero dar otro aire a este blog, que seguirá siendo el mismo en esencia pero en apariencia, será más yo (o eso intentaré). Por eso, y porque gracias a Planeando ser Padres y Amor de Batmami, que salieron más sabias de un evento bloguero, con sus tuits, respuestas y paciencia me animaron el sábado a dar este paso cuanto antes.

mejorar blogToda esta teoría es muy bonita, ahora quiero/voy a hacer/bla bla bla, pero la verdad es muy distinta. Yo y mi tecnolerdismo andamos perdidos en el mundo 2.0. En el momento que me he puesto a investigar un poco sobre los pasos a seguir para este proyecto de cambio he tenido que abrir inmediatamente una pestaña nueva para usarla como diccionario, y así, poder ir buscando el significado de un montón de palabrejas que parece ser que voy a tener que conocer y a que nadie me ha presentado, por lo que ahora mismo me suenan a chino, pero a chino de pueblo cerrao. Así que si tú estás en mi situación de no saber ni papa de estas cosas y tienes un blog, o te has planteado abrir uno (cosa que te recomiendo enormemente, de lo que sea, de cocina, de ebanistería, de cómo haces ganchillo o en el que cuentas las fiestas que te tiras con tus amigxs) espero que esta guía que hoy inicio te sirva de ayuda para tus futuras iniciativas. De momento vamos a ver las cosas importantes:

1. Comprar el dominio. Parece ser que tener tu dominio propio es muy importante, sobre todo de cara al futuro si esto del blog que empieza por tontería acaba por ser una droga diaria. El dominio es la dirección web que la gente escribirá para buscar tu blog directamente, y que sea propio significa que será lo que tú decidas, sin coletillas como el mío, que es http://www.pasucoapasuco.wordpress.com (lo de color verde es la coletilla, ¿a que quedaría más profesional ww.pasucoapasuco.com?). Pues sí, me dirás, pero eso cuesta dinero. Los dominios te los venden por unos 15 euros anuales, pero muchas empresas te le regalan el primer año si contratas además el alojamiento con ellos. Por lo que he podido leer, es la opción más interesante y fácil para tí si aún no tenías tu dominio registrado. Y aunque te cobren, dicen que siempre es mejor comprar dominio y alojamiento a la misma empresa.

2. Contratar Alojamiento: es, para entendernos, el servidor donde va a estar tu página. La empresa que se va a encargar de que tu blog se vea siempre, que no se caiga de la red, que te arregle los problemas técnicos. Podríamos decir que es el personal de mantenimiento. Aquí los precios varían bastante: desde 5 euros al mes hasta 300 al año. Al principio de mirar me encontraba muy animada porque pensé, 5, 8, 10 eurillos al mes, vale, es barato para poder mejorar esto. Tampoco será tanta la pérdida si pasado mañana o el mes que viene me canso y abandono. Pero claro, luego ves 200 y mucho euros al año, que sí, que al mes son 25 y aún es asumible, pero que tienes que pagar los 300 de una sola vez y te empiezas a plantear que para qué quieres cambiar el blog si así está la mar de mono.

 

Así me siento yo cada vez que me pongo a investigar

Así me siento yo cada vez que me pongo a investigar

3. Decidirte: en este paso me he quedado. He leído post de otras blogueras sobre sus migraciones y en las primeras lecturas me parecía que habían escrito en élfico porque no entendía nada. En las segundas ya me enteré más y me animé a fisgar precios concretos y servicios ofrecidos por las empresas que recomendaban. Entre ellas he valorado Hostgator, que me echa pa´tras porque es en inglés y prefiero una empresa española más que nada para entenderme con quien me tiene que ayudar. Luego estaba Loading, que parecen majos y bastante razonables de precio y Webempresa, que también son de aquí y tienen precios asequibles, o eso parecía. Escribí un mensaje a Webempresa, explicando mis necesidades, bastante básicas por cierto, y en menos de treinta minutos ya tenía su respuesta en la bandeja de entrada. Un mail muy amable pero que me hizo sentir un poco como Paco Martinez Soria en la gran ciudad. Me hablaban de paquetes que no sabía ni lo que tenían pero entendía bien que el precio no era lo que pensé en un pirmer momento. Me indicaban (a petición mía) qué pasos debería seguir y sinceramente, aún estoy buscando donde tengo el FTP, que no sé si querrá decir que soy Francamente Tecno Petarda. Lo que sí me han comentado los dos hotelitos para páginas web, que si cojo la opción básica, la de pocas perrillas, no me pueden hacer la mudanza completa, que sólo me pasarían los contenidos pero no las plantillas, así que no sé si eso significa que luego se vería todo sosete y sería peor el remedio que la enfermedad. Así que como a través de la red no se me veía la cara roja de vergüenza por ser tan paleta, les volvía a escribir pidiéndoels que me explicasen como si tuviera tres años todo lo que antes me habían contado con lenguaje técnico y profesional. He de decir a su favor, que muy amablemente por su parte, en menos de diez minutos me aclararon conceptos. Me vinieron a decir (esto que viene es metáfora mía) que como en una mudanza, ellos te trasladan los muebles y te los montan, pero el poner bonita la casa, pintarla, poner cuadros y cortinas, es cosa tuya.

Y digo yo, ¿te vale que siga escribiendo en un cuaderno cuadriculado?

 

 

Novedades para el mar

Aunque no lo parezca, por lo menos por mi tierra, estamos ya con un pie en el verano. Este fin de semana cambiamos de mes, y otros años, a estas alturas yo ya estaba con marca del bikini y varias sesiones playeras a mis espaldas.

Este año se me presenta diferente en cuanto a los días de sol y arena, si es que llegan. Me he mentalizado que esas tardes de siestas en la toalla, de tranquilos paseos junto la orilla, de recoger el campamento en cinco minutos para ir a refrescarme a una terraza se han acabado o al menos, modificado. Las siestas se convertirán en microsueños con un ojo abierto, por sí acaso, los paseos en sentadillas, castillos de arena y carreras tras el Miniser y aunque tengo claro que no voy a llevar la casa a cuestas cada día, se que me tocará zafarrancho de limpieza y aclarado de rastrillos, palas, culetes así que me tomare con calma cada tarde veraniega.

Una de las cosas que tengo ganas es de ver cómo disfrutará él en el agua, estoy segura de que le va a encantar. Ya el verano pasado hizo sus pinitos pero claro, era demasiado pequeño para jugar y el cantábrico demasiado frío para remojarse demasiado rato. Así que este año será el primero en el que conscientemente lo disfrute de verdad. Para el tema del baño no me he planteado si comprar flotadores, manguitos o útiles similares, pero si tú si has pensado en una compra de este tipo, no puedo dejar de mostrarte unos descubrimientos que hice el otro día en Pinterest.

Los colores disponibles

Los colores disponibles

El primero se trata de Swimfin, una marca creadora y distribuidora de un artilugio, el Shark Float, para ayudar a nuestros retoños a aprender a nadar sin peligro. Su forma de aleta de tiburón es divertida, aseguran que ayuda a mantener el equilibrio con más facilidad que manguitos u otros flotadores, dando además confianza a los que se estén iniciando en sus dotes marineras, ya que terminan por no darse cuenta de que lo llevan. Es ideal para aprender a nadar porque no limita los movimientos. Clicando en el nombre de la empresa accedes a su web, la original, pero hay distribuidoras como Amazon que los vende por unos 30€.

swimfin 3

MerFinEl otro descubrimiento para disfrutar de la mar es algo más femenino. Se trata de unas aletas con forma de cola de sirena, para que las niñas de entre 6 y 15 años, dependiendo del número de pie, puedan sentirse como Ariel jugando con Sebastian. En su página, la de Oceanika MerFin, puedes adquirir por unos 99 dólares (me parece algo excesivo), este artículo a juego con bikinis y leggins. Investigando un poco me he enterado que estas aletas no son para uso de cualquiera, sino sólo de aquellas personas que sepan nadar muy bien, por lo que su uso está limitado.

Mientras ojeo más ideas veraniegas y sueño con ese sol que de vez en cuando se dejaba ver por estas tierras, espero que tú estés disfrutando de un clima algo más veraniego.

¡Feliz fin de semana!

 

*** Post NO patrocinado (por ninguna de las dos marcas)

Misión: Orinal

Tanto si me conoces en persona como si sigues habitualmente el blog, tal vez el título de este post te parezca demasiado engreído. El Miniser acaba de cumplir hace dos días (literales) los quince meses, ¿y ya vas a empezar con el orinal? te preguntarás. Pues sí. Y no te preocupes que no voy a darte la paliza con eso de que mi niño es el más listo del mundo y ya va a saber usarle porque nada más lejos de la realidad. No es el más alto ni el más bajo, ni el más gordo ni el más delgado, y por supuesto, ni el más listo ni el más tonto, es la media personalizada.

Diferentes modelos

Diferentes modelos

El Miniser sale vaguete en algunos aspectos, como en querer andar, que sabe perfectamente como ha confirmado la pediatra pero él, que es muy precavido, prefiere ir agarrado a la mano de alguien y si es cuestión de llegar rápido a un lugar, gateando que esa técnica la tiene más que dominada. En el habla cada día se le ve más suelto, ya dice varias palabras como guau-guau cada vez que ve un perro aunque sea a doscientos metros, en la tele o un peluche en una estantería, les tiene controladísimos. Dice pan a cualquier hora del día que le preguntes si tiene hambre (con acercamiento al armario donde lo guardamos si es que nos encontramos en casa), aba (agua en su idioma Miniseriano), nene, tata, tete, no y papá. Papá lo usa para llamar al Manfriend y en otras ocasiones para llamar la atención de algún chico que se encuentre cerca, que con esto algún día me mete en un compromiso ante una novia o esposa celosa. Papá también me llama a mí, sí, me llamá Papá, por más que me paso el día maaaa-maaaaa, ¿quien soy yo? maa-maa, nada, no hay manera. Será que tiene un sentido extra para ver mis hormonas masculinas. Pero lo que sí dice con claridad nítida y cristalina, y no al albedrío no, sino con conocimiento es Caca. Sí, dice caca cuando acaba de hacerlo en el pañal. Poniéndose de pie si es que está sentado y señalando la parte baja de su cuerpecillo se acerca para avisarte y susurrarte ca-ca. No creas que estoy delirando y que veo cosas donde no las hay. No pienses que estoy exagerando una coincidencia que ocurrió una vez porque aunque yo tampoco me lo creía, la realidad es esta: el chiquillo nos ha salido relimpio. En esta casa estamos pensando en cambiar el refrán de “te molesta un pelo en los cojones” por el de “te molesta una caca en el pañal”. Porque no sólo es que te avise de lo que acaba de hacer, sino que te demuestra su repulsa añadiendo un arrrgggg caca, e intentando escapar de un posible choricillo flotante que en alguna ocasión le ha salido a traición en el baño. Vamos, que se ve que le da asco, y eso que es suyo.

Me preguntaba la pediatra ayer que cuantas veces ocurría esto, con cuanta frecuencia el Miniser asociaba sus movimientos intestinales con la palabra caca. Tras una estadística mental rápida pude contestar: 8 de cada 10 veces. -¡Está fenomenal que asocie la palabra con notar algo en su cuerpo o en el pañal!. -Es que no lo asocia sólo a su cuerpo -la contesté -sino también al de los demás. Entonces es cuando la expliqué que el Miniser ha nacido de finas maneras, y no sólo dice caca cuando nota un regalo en su pañal. sino cuando se tira pedos y lo más acusador, cuando se los tiran los demás. Si estás en su compañía e intentas disimular un gas algo sonoro con una tos o hablando dos tonos más alto date por vencido, su afinado oído detectará el sonido característico y rápidamente, mirando hacia el foco emisor gritará Ca-ca.

Como me descuide este le usa el padre...

Como me descuide este le usa el padre…

Así que tras esta conversación, la pediatra decidió que era un buen momento para incorporar el orinal a nuestras vidas. Sin la intención de que en dos días sepa ir al baño por si mismo, sino para que aprovechando esa asimilación que ha creado entre la palabra y los (des)hechos, el orinal y las rutinas de usarle se vayan haciendo cotidianas en su día a día. Para que no le tenga miedo, para que poco a poco vaya entendiendo e imitando que allí es donde se ha de hacer. Este consejo también me la habían dado ya mi madre y mis tías, el trío de las Supertacañonas, que no son pediatras pero son licenciadas cum laude en esto de criar y educar a una prole de niños.

Así que hoy que tenemos tiempo, para no demorarlo más, que me conozco, lo voy dejando y termino comprando el orinal para que lo lleve a la universidad, iremos a la búsqueda del trono del aseo. Tras leer una entrada de Contras y Pros sobre su experiencia en he descubierto que el mundo del orinal ha progresado mucho, así que más tarde, ojeando en la red me sorprendido con orinales de todo tipo: evolutivos, musicales para que una melodía les alegre la hazaña, ergonómicos, antideslizantes…

Creo que me va a ser complicado encontrar uno de los de toda la vida para que de momento, lo use de sombrero…