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Reportaje secuencial

Durante el embarazo del Miniser, una gran amiga me recomendó que me hiciera un reportaje fotográfico desnuda, donde se viera todo el esplendor de la barriga y las estrías e hinchazones quedaran hasta monas. Ella lo había hecho en el embarazo de sus mellizos y decía que era un recuerdo precioso. Yo nunca he sido muy vergonzosa, pero la verdad que así, de primeras, quedarme en pelotilla picada delante de un desconocido y ponerme a posar en plan portada del Vogue pues no era la tarde ideal que en ese momento me imaginaba. Como suelo hacer bastante caso a los consejos que ella me da, le dí vueltas al asunto y me decidí a hacerlo. Acudí al mismo estudio donde ella (y otra amiga común que fue la pionera del grupo en esto) se habían hecho sus reportajes. Era en Santander, en el estudio de Fotografía Perez Herrero. La verdad que desde el primer momento la cercanía , humanidad y profesionalidad que desprendían Mónica y Mateo, los artistas de la cámara, me confirmaron que la decisión era la correcta. Me explicaron cómo sería la sesión, me dieron consejos sobre cómo ir o qué hacer y me apuntaron en su agenda. Ya tenía cita para mi reportaje de gordi.

Foto embarazo estudio

El día en cuestión, me arreglé, pasando por chapa y pintura que oye, había que salir guapa que un álbum es para siempre. El contrario, que también participaba en el evento, se acicaló y allá que nos fuimos al estudio. Nada más entrar el clima era de confianza y respeto. Mateo, entre canción, anécdota y chascarrillo nos iba orientando sobre cómo posar, dónde mirar, otra canción, ¿te gusta este grupo? a mí también, ahora abrázala…Y así, casi sin darnos cuenta, habían pasado los minutos y la ropa estaba despojada encima del sofá. Sin vergüenza, con mucha naturalidad. La transición para pasar a estar desnudos (bueno, yo, aquí el amigo sólo tenía que quedarse en vaqueros y descalzo como en un anuncio de jeans), había sido natural, amigable. Para nosotros, que eran nuestras primeras fotos a nivel profesional la verdad que nos pareció una experiencia muy gratificante. Aunque ahí no acababa todo.

Al mes de la llegada del Miniser, volvimos con él para terminar el reportaje. Eramos los tres de nuevo, pero esta vez los tres mirábamos a cámara. Con cariño, con paciencia y de nuevo con respeto, hicimos una nueva sesión en la que ahora, al ver las fotos, se ve que el recién estrenado amor se sale del papel donde están impresas. Captaron el sentimiento de plenitud que estábamos disfrutando, la ilusión de una nueva vida que comenzaba para nosotros.

esta no soy yo, ¡ojalá!

esta no soy yo, ¡ojalá!

Con este post, quiero animarte, a tí futura mamá, reciente padre o simplemente a tí que te encantan  las fotografías, a que te regales una sesión de este tipo. Las fotos donde se ve nuestra piel, limpia y sincera, son más íntimas e impactantes, diferentes, ya que no estamos acostumbrados a hacernos fotografías desnudos. Por eso, te animo a que contactes con un profesional y te atrevas a desnudarte, con tus niños, tu pareja, o tu solx, creando un recuerdo más que personal para toda la vida.

Por respeto al trabajo de los profesionales que nos hicieron el reportaje, y por pudor propio, no voy a colgar ninguna foto de esas sesiones, pero sí te dejo aquí el enlace de su página para que veas su gran trabajo.

Además, y basándome en mi experiencia, te voy a dar unos consejillos que tal vez te sean útiles cuando te decidas a probar el arte de la desnudez:

  • Procura que unas horas antes, por lo menos, ninguna prenda te apriete, ya que por ejemplo la marca en los tobillos de unos calcetines estranguladores pueden arruinar el mejor posado.
  • No te peines ni maquilles como para un espectáculo de drag queen si habitualmente no es tu estilo. Arréglate pero dentro de tus límites, no vaya a ser que tengas luego que colgar carteles con tu nombre para que se te reconozca en la foto.
  • Siéntete a gusto con tu cuerpo, eso la cámara lo capta que no veas.
  • Acude a un profesional, si ya tienes confianza con él mejor, y si no le conoces pero ves que no vas a estar con comodidad, mejor cambiar a otro. La complicidad con él será importante para un buen resultado final.
  • No te agobies si te ha quedado un pelillo en el sobaquete o te ha salido un grano traidor de última hora, el Photoshop puede con esas pequeñeces, pero no con tu inseguridad.
  • Sobre todo si es una sesión de embarazada, NO LO DUDES, HAZTELA. No volverás a estar embarazada de ese hijx, piensa que es un momento irrepetible, ¿pasarías de hacer fotos en tu boda? Pues entonces.
  • Y nada más, creo.

Hoy hemos vuelto, a punto de cumplir los once meses, para empezar otro proyecto artístico. Y repetiremos, periódicamente, para plasmar con arte el avance de nuestras vidas.

Cuando sube la fiebre

Nunca me había parado a pensar si el termómetro que teníamos en casa hasta antes del Miniser era bueno, cómodo o fiable, porque claro, hasta ahora lo debíamos haber usado dos pocas veces en estos años. Somos más del sistema tradicional me da que tengo fiebre, me voy pa´la cama. Pero con la llegada de un niño todo cambia, incluido y sobre todo el termómetro que usas en casa.

En la fase de aprovisionamiento pre-parto, habíamos comprado un termómetro híbrido, es decir, parecido a los de toda la vida pero que te indica los grados en formato digital. La marca nos daba garantías, ya que la conocíamos de otras comprillas y catálogos varios que nos estábamos estudiando como buenos primerizos. Era el Themoflexi de Miniland. Su precio no nos pareció excesivo, y que la punta fuera de suave goma flexible nos pareció un detalle si tenemos en cuenta que a los bebes, lo mejor (o más recomendado, dicen) es tomarles la temperatura en el culete. El sistema de uso además era simple: lo colocas, presionas el botón y alos pocos segundos un pitido te indica que la temperatura está tomada y que puedes retirarlo. Apartas el termómetro y ves en el display los grados que tiene el enfermito. Fácil y rápido, dos cualidades que nos gustan en las cosas no divertidas.

Lo usamos, por suerte, esporádicamente durante los primeros nueve meses. Cuando un diente protestón se empeñaba en dar guerra al salir, con unos moquillos reticentes a marcharse sin armarla, poco más. Hasta que llegó Diciembritis, el último mes del año en el que compramos todas las -itis que había en el mercado. Otitis, laringitis, mamitis, y la fiebre, que era uno más en la familia, nos había cogido cariño y no había quien la echara. Ese mes, nos dimos cuenta que era un incordio para el pobre Miniser estar quitándole  el pañal y molestándole cada dos por tres para ver si los jarabes hacían o no efecto con la fiebre. Y más incordio aún, cuando por la noche estaba dormido, ya que casi siempre tanto trajín le despertaba y acabábamos de verbena nocturna bailando los tres en la cama. Así que investigamos que otras opciones termometristicas teníamos, y aquí te dejo la tesis que realicé:

  1. Termómetros sin contacto: funcionan por ultrasonidos. Los acercas a la frente o sienes del bebe y en escasos segundos te indica el calor corporal. Ahora los usan en muchos hospitales, por higiene y rapidez sobre todo.
  2. De contacto: los tradicionales que se ponen en la axila, boca o recto o los actuales, que los posas en el oído o en la frente y en pocos segundos te indica la temperatura. También son rápidos e higiénicos, pero los de oídos son menos fiables porque a veces un exceso de cera puede dar datos erróneos.
  3. termometro chupeteTipo Chupetes: son cómodos, e igual de fiables que cualquier digital, pero tienen el inconveniente de que hay niños que no quieren otro chupete diferente al que usan habitualmente.
  4. Los packs: vienen varios tipos de termómetros juntos, para el agua de la bañera, para la fiebre y para el ambiente, pero no siempre necesitas todos y su precio no te compensa si sólo quieres uno de ellos.
  5. thermoDockLos supertermómetros tecnología punto cero, como el Thermoadvanced Plus, que lee en dos segundos la temperatura corporal, la de líquidos como la leche del bibe, del agua del baño, te lo dice por voz y te pasa los datos al móvil o a la tablet. O el ThermoDock, un dispositivo que se acopla al iphone et voilà, termómetro que te parió. Vamos, lo más de lo más para los amantes de la manzanita.

Nuestro termómetro Nosotros, en nuestra ignorancia y por descarte, elegimos uno de los de Sin contacto, porque nos parecía cómodo de usar sobre todo mientras duerme. Es este que tienes aquí al lado, el Easy Touch de Chicco. El precio (38 €) era razonable si evitaba desvelos nocturnos, y tenía lo justo, ni más ni menos, tienes que mirar los grados en la pantallita, no tiene voces que te susurran si tienes fiebre o no,pero es fiable al 100%, comprobado en las primeras medidas con el rectal tradicional. Es cierto también, que el primer día nos pasamos la tarde probando con uno, con otro, tu tienes 36,7, yo 35.8, tú ¿34,2?¿no estarás muerto?. Es pequeño y ligero, bueno para llevar en el bolso esos días catarrales que andas de un lado a otro con el renacuajo a cuestas y cada rato compruebas que la fiebre está firme, sin sobrepasarse. Eso sí, si eres un poco hipocondríaca del dolor ajeno mejor quédate con los de toda la vida, o volverás loco al personal queriendo comprobar cada minuto que ningún virus se está apoderando de su cuerpo.

Y tú, ¿qué tipo de termómetro usas?

Cosas útiles, o no tanto

Cuando te quedas embarazada, por lo general la gente que te rodea comienza a ofrecerte todo tipo de cosas que ellos utilizaron con sus retoños y te aseguran que les salvaron la vida, que las tienen como nuevas y que una vez te las presten las uses como si fueran tuyas. Esto es de muy agradecer, siempre que lo hagan de corazón y no con la intención de hacer limpieza en el trastero a costa tuya. Así que por si acaso te sirve de ayuda,  hoy te voy a hablar de esto, de cosas que realmente han sido muy útiles para mí y que recomendaría a ojos ciegas a futuras primeras mamás, o mamás no primerizas que tal vez no hayan usado estos cachivaches.

En el top ten de las cosas más útiles que he usado con mi Miniser, el puesto número uno se lo lleva la hamaquita de Babybjorn.

Es simple, un armazón de hierro cubierto con una tela que hace que sea ergonómica al 100% y cómoda también debe serlo al doscientos por cien, porque aquí el Mini está encantado de la vida sentado en ella viendome trajinar por casa. Además si quieres transportarla es sencillo, plegar y ya está, ocupa el mínimo espacio y pesa menos que el bolso de cualquiera. Nosotros nos la hemos llevado de barbacoas, de fin de semana rural, a cenas en casa de amigos…Como el que se lleva un paraguas.

funda_hamaca_babybjorn_vintage_star

Tal vez si no la conoces la ves demasiado sosa comparada con fantásticas hamaquitas llenas de dibujos, muñecos y colorido a su alrededor, pero el secreto, está en su comodidad y en el balanceo justo que el pequeño consigue con su propio impulso, sin depender de pilas ni funciones extrañas. ¡Temo el día en que ya no pueda usarla por el peso o porque sepa desabrocharse y escapar!

El número dos del ranking es para una especie de presa para la bañera, un reductor, se llama BabyDam, bueno, ese es el que yo tengo, habrá otras marcas pero yo con este estoy encantada. Es una pieza de plástico flexible que se adapta a los laterales de tu bañera y así, sella el espacio a llenar de agua y no tienes que derrochar agua ni tiempo llenando la bañera al completo. Yo la veo de práctica, directamente proporcional al tamaño de tu bañera, a más espacio, ¡más útil!

ahorrar_agua_en_el_bano

Y terminamos dando la medalla de bronce de regalos apañados a la cuchara mágica de Boon. Para las que ya tienen maña y experiencia en dar de comer al los niños tal vez no sea gran cosa, pero para mí, que no había tenido mucha oportunidad de vivir con un bebe su transición diaria del biberón a la cuchara fue todo un descubrimiento. Me la regaló una amiga al día siguiente de comentarla que el pediatra había indicado que comenzase con las frutas, y cuando la vieron las abuelas los comentarios fueron bastante desanimadores, del tipo «vaya tonterías que hacen ahora». Yo, sorda selectiva, no presté atención y comencé a usar la cuchara en cuestión, y en su defensa tengo que decir, que a los pocos días las retractoras del regalo tuvieron que admitir que era de lo más práctico y cómodo que habían visto para dar de comer a un bebe. El mecanismo es simple, una cuchara formada por dos partes que se enroscan una con otra, la parte del mango es una goma hueca, en el que viertes el alimento, eso sí, tiene que ser líquido o en papilla, y en la parte de la cuchara hay un pequeño orificio por el que va saliendo la comida a medida que tu aprietas la goma. Como además tiene tapa la puedes llevar «cargada» y darle de comer sin tener que arriesgar la ropa con el vaivén de la cuchara cuando va del potito a la boca y vuelta, y para ellos al principio que sólo saben succionar les resulta más cómodo no tener que estar abriendo y cerrando su boquita, ya que puedes ir dándole la comida sin necesidad de apartar la cuchara de la boca, aunque eso si, ¡con cuidado de no empapuzarles!

cuchara_para_bebes

Seguramente hay cosas más útiles, pero a mí estos tres regalos me han resuelto bastante, así que te animo a que los incluyas en su carta de los Reyes Magos, o en la tuya para alguna amiga que esté esperando a su pequeñín.

Regala Porvenir

Este es un post reeditado de otro blog que tuve, en el que te hablo de mi regalo de Navidad, del regalo que me hice yo misma. Esto es lo que escribí el 19 de Diciembre de 2013…

Acabo de salir del médico con el Miniser, que tras casi diez días de mocos, desganas, mañas y decimillas esporádicas anoche debutó con el show completo: toses incontrolables, expulsiones (y no de la casa de Gran Hermano) y más temperatura que en el caribe, así que imagínate, verbena nocturna y hoy con la pestaña pegada y sin peinar a que le re-vea el pediatra de nuevo, pero bueno, que te voy a contar que no sepas.

El caso es que estando en el centro de salud, mientras esperaba enredaba con el móvil y lo he vuelto a ver. He visto La Página, no una página cualquiera, sino uno a la que llevo días dándole vueltas. He alternado la mirada entre esa pantalla y la pálida carita que tenía sobre mi hombro, varias veces, y me he decidido. Me voy a regalar ser donante de médula.

La página que te comento es sobre una campaña que se está desarrollando aquí, en Cantabria, y que parece que está comenzando a tener repercusión a nivel nacional. El proyecto se llama «Regala Porvenir», y creo que es una idea maravillosa.  Podemos regalar porvenir y futuro a esos pacientes pequeñitos que tanto lo necesitan, y no tan pequeñitos, claro está, a sus familias, a sus amigos y sobre todo, a nuestros hijos. Podemos regalarles un porvenir lleno de confianza en los demás, de cooperación, dándoles ejemplo de altruismo y solidaridad. Sabemos que son esponjas que absorben todo lo que ven, que les encanta imitarnos y que poco a poco, pegada a su propia personalidad, va un trocito de la nuestra, de nuestros gestos, de nuestras costumbres. Por eso te animo a que visites la página de Facebook que han creado para esta idea. Te invito a que veas el video que está revolucionando nuestra pequeña provincia. Te pido que dediques un minuto a los demás. No hace falta que te hagas donante, tal vez ya lo seas. O quizás donas sangre, o alimentos, o tiempo. O lo tengas pendiente de hacer algún día. Lo importante es que al menos, te hayas parado a pensar en ello, porque eso es el primer paso para que algún día puedas llevarlo a cabo.

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Creo que este es el mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos, enseñarles que las personas, tenemos ganas de luchar por los demás.

Si quieres más información sobre la donación de médula ósea puedes leer esta guía.